
La ausencia paterna es algo muy frecuente en nuestro país. Partiendo de este tema, el cineasta Néstor Orozco crea su más reciente cortometraje, Tú y yo, mismo que compitió en la sección Hecho en Jalisco en la 41 edición del Festival Internacional de Cine de Guadalajara. De la mano de German Bracco como su protagonista, narra el emotivo y doloroso viaje de dos hermanos quienes deben sanar sus heridas ante el vacío dejado por su padre el cual jamás está para ellos.
Tomás (Bracco), es el hermano mayor, quien sacrifica ciertas cosas con tal de cuidar a Octavio, su hermano pequeño (Mateo Valles). Él comprende ese abandono emocional el cual ahora enfrenta su fraterno, cuestión que se acentúa cuando el padre (la imponente voz de Daniel Giménez Cacho) falta a su más reciente fiesta de cumpleaños. En ese punto es donde, a pesar de las diferencias en edad y las distintas formas en cómo cada uno percibe a su progenitor, ambos encuentran un punto en el cual sus cicatrices compartidas los acercan entre sí.
Con toda la experiencia adquirida gracias a su formación en teatro, German Bracco carga en sus hombros con la fuerza emocional de Tú y yo, mostrando a este joven adulto quien se ve en la necesidad de crecer para aceptar una responsabilidad la cual no le pertenece. Ante las promesas rotas de su padre, sabe que él no puede dejar a su hermano solo, pues estaría repitiendo el mismo patrón padecido anteriormente por él. Ello alimenta la complejidad emocional del relato, conduciendo a un viaje sanador donde el amor emanado de la hermandad es la vía de sanación para seguir adelante ante la ausencia de un ser querido.
El vínculo creado entre Octavio y Tomás resulta grato, pero debe atravesar primero un camino difícil. Así, se muestran esos choques de autoridad entre ambos, algo simbolizado en el acto de la pesca, actividad la cual liga al padre ausente con sus dos hijos. Ese estira y afloja del lazo afectivo es análogo a lo que sucede cuando se intenta atrapar un pez. Y de ahí ese reencuentro toma fuerza y, dentro del caos personal de Tomás, da el primer paso hacia una adultez quizás prematura pero necesaria.
Este corto busca abrir la conversación sobre la ausencia paterna y cómo aquellos lazos que se rompen, muchas veces no se pueden recuperar. Pero también, enfatiza cómo perderse en el camino puede desembocar en crecer y seguir adelante, algo que solo la hermandad de estos personajes puede conseguir.
En CineNT charlamos con Néstor Orozco y German Bracco, acerca de este proyecto.