El Bufón 2, una desencantada secuela para un villano de terror

2026

Cada cierto tiempo, en el cine de terror surgen algunos personajes los cuales se vuelven icónicos y marcan a generaciones. Pero también hay otros quienes, aunque no carecen de atractivo y cierta presencia, parecen destinados a no dejen huella significativa, como es el caso del protagonista de El Bufón (The Jester; Krawchuk y Mercer, 2023), una entidad maligna que aterroriza a los habitantes de un pequeño pueblo en la noche de Halloween, haciéndoles ver su suerte y pagar por sus peores pecados.

Si bien su primera parte no fue un gran éxito, este silencioso pero mortal ente resultaba interesante por su presencia y diseño, como si fuese una especie de payaso del mal (figura recurrente en el género, por cierto). Es así que, tratando de darle un tratamiento similar a la saga gore de bajo presupuesto Terrifier (Damien Leone, 2016 -2026), el Bufón vuelve de la mano de uno de sus directores originales, Colin Krawchuk, para revelar el origen de este ser

Esta vez, la historia se centra en Max (Kaitlyn Trentham), una amante del Halloween y aspirante a maga, quien se cruza con el siniestro Bufón el cual, sorprendido por su habilidad, la convierte -sin saberlo ella- en su aliada de maldades de esa Noche de Brujas, ayudándole a obtener cuatro almas antes de que se agote el tiempo. Así, Max deberá usar toda su astucia para derrotar a este asesino sobrenatural, cuya magia es demasiado real y sus trucos acaban sangrientamente; y logre evitar convertirse en su sucesora.

La intención de darle nuevos bríos a este payaso demoníaco no es mala, pero El Bufón 2 sufre de las mismas limitaciones de su antecesora, pues no tiene mucho que ofrecer en la construcción de atmósferas, depende enteramente de un factor gore, el cual en algunos casos funciona, pero en otros simplemente se ve mal, barato y falso. Y aunque la fascinante apariencia de este personaje permanece, el terror y lo amenazante de su imagen se diluyen por culpa de una trama excesivamente fantástica detrás de él.

La forma en que, en una secuencia inicial, conecta lo visto con la narración de Max tiene poco sentido. El asunto de la hija y sus conflictos con su madre que además es hermana mayor responsable, resulta forzada para alimentar una mitología bastante absurda la cual se acerca a lo sobrenatural buscando causar una impresión fuerte. Lamentablemente, se convierte en un chiste mal contado y sin gracia. 

A ello se suma una edición cansina la cual, irónicamente, no permite apreciar apropiadamente las muertes violentas, uno de los atractivos principales de este relato de horror. En contraste, hay secuencias muy largas con parlamentos de risa loca. Y aunque Trentham se esfuerza por dotar de cierta chispa a su final girl y no hace mal equipo con el payaso malvado, todo se va al traste cuando se trata de justificar innecesariamente las motivaciones del villano. La incógnita y esa especie de función kármica con la cual fue dotada el personaje en la primera parte, aquí se esfuma y es reemplazada por brujería barata e incongruente.

El pecado mayor que atormenta al filme es su guion, incapaz de sacarle jugo a su entidad, ni a la festividad a la cual está vinculada. Y desaprovecha su factor amenazante y misterioso de proporciones míticas, como el que porta Michael Myers en Halloween (2018) y su secuela, Halloween Kills (2021). Si bien el Bufón obtiene ciertas mejoras en su nivel de violencia y desenfado, en cambio no pareciera haber consecuencias derivadas de ello. Por otro lado Max, quien por muy adorable y contrariada por cooperar con el Bufón, para luego tratar de escapar de sus garras, nunca se explica claramente esa cualidad o don por el cual el homicida se obsesiona con ella.

Tampoco vale la pena hablar del resto del reparto, quienes sencillamente son carne de cañón para que el Bufón se de vuelo, y sus muertes le importen mínimamente al espectador. Por el contrario, cuando algunas de sus víctimas se muestran como seres tontos u odiosamente arrogantes uno puede justificar que el personaje los aniquile. En este punto cabe resaltar el trabajo fotográfico cuando utiliza contrastes en amarillo al momento de captar al sanguinario personaje en sus actos.

Krawchuk busca modificar su creación y consigue ciertos puntos los cuales la alejan ligeramente de ser una película de muy bajo presupuesto, pero en lo general El Bufón 2 no logra hechizar con su personalidad ni su terror, quedando simplemente como una cinta de género serie b que abreva de otras más exitosas para nutrir y ampliar su propio universo, pero falla en crear la más mínima sensación de tensión, ya no digamos de suspenso o terror. 

Hay una lección importante aquí: no todo el cine de horror indie actual es capaz de replicar el éxito de Billy (Saw) o Art el Payaso (Terrifier), y se corre el riesgo de caer (y perpetuar) infames franquicias como Jack in the Box. Y el Bufón está en ruta hacia esa dirección. Habrá que ver si logra recomponerse en el camino

Dirección: Colin Krawchuk

Guion: Colin Krawchuk

Con: Jessica Ambuehl, Kaitlyn Trentham, Hassen Kacem, Charles Mckee, Dingani Beza y Jay Grant

Fotografía: Kevin Duggin

Edición: Colin Krawchuk

Compañía Productora: Epic Pictures, Traverse Terror, Fathom Entertainment y Epic Pictures

Distribuidor: Zima Entertainment

Fecha de estreno: Estados Unidos, 15 de septiembre de 2025 (limitado); México, 19 de marzo de 2026.

País: Estados Unidos, 2025.

Duración: 87 minutos.

Puedes ver el tráiler aqui.

 

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