Año de Casados: el matrimonio entre el terror y el melodrama de Pablo Camargo

El cortometraje Año de Casados escrito, dirigido y editado por Pablo Camargo López del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) plantea la historia de una joven pareja recién casada que recibe una criatura como regalo de bodas, desde CineNT tuvimos la oportunidad de platicar con el director.

"Pude entender ambas partes, que mi papá no se quería casar y que mi mamá sí presionó por una exigencia de un compromiso con la sociedad. Pero sí existe una parte de regresar a ese momento que les resultó a ellos y a mí un tanto agridulce.  Fue muy difícil para ellos pensar que las bases de lo que acabaron por disolver ya existían desde entonces”, agregó de forma catártica el joven cineasta. 

En ello también juega un papel clave la figura del monstruo inserto en el matrimonio “El problema de meter el bicho de la presión social al matrimonio existe por una exigencia que uno no puede cumplir. No siempre puedes estar a la altura de lo que esperan los demás de ti. Entonces ha sido muy emotivo ver las reacciones, comprender que hay gente que está viviendo algo muy parecido, obviamente sin un monstruo, pero si la situación equivalente a lo que éste representa”.

Curiosamente, Año de Casados se ubica en una época pasada, pero abarca este tema que resulta ser aún bastante sonado y vivido. “Ha sido muy divertido ver esa reproducción del esquema, porque aparte la gente siente que hay una serie de cosas que han quedado atrás. Existe este tema de los roles, que yo siempre aborrecido y del cual me declaro enemigo, porque lo único que hacen es encasillarnos y no permiten otros esquemas”.

“Me parece terrorífico pensar que este es el único modelo en el que podemos existir. Y yo como homosexual y persona activa en la comunidad LGBT, pues digo, ¿qué me queda entonces? La muerte, supongo, porque ¿dónde quedo yo? Eso, sumado a mi miedo a cumplir con estos roles, mas no al compromiso, me hace ver que no puedo cumplir con el rol que me imponen”, reflexionó el joven cineasta.

“También trato de abarcar la otra parte. El hombre tiene encima una exigencia del proveedor, que me parece terrorífica. Nada más el hombre es el que provee, como si la mujer no pudiera trabajar. Por el otro lado también la mujer solo es la que cuida y otorga la parte emocional de la familia, como si el hombre no pudiera educar. ¿Cuántas parejas hemos visto donde la educación emocional la da la parte de la mujer? Eso es una irresponsabilidad del otro lado y quería centrar el debate en ello”, señaló.

Claro que el cortometraje puede tener momentos complicados e incómodos, pero para Camargo es necesario hablar de ello. “La lucha está en cada quien y para cada uno es diferente. Me acongoja mucho que hay una tendencia un poco censora hacia la representación. Creo que ahí está la pelea, lo hemos visto con lo que sucede ahora con el genocidio en Gaza. Pienso que, si no existiera ese contenido, no habría manera de evidenciar qué está sucediendo. Lo vimos también en el Holocausto con los nazis y todo. Las imágenes muchas veces son lo que transforma, lo que hace que quede el registro histórico y al final la configuración de la verdad histórica se va transformando desde ahí”.

“Estas representaciones evidentemente no son cómodas de ver. Y creo que sí hay un tratamiento deliberado de que sea incómodo. En Año de Casados no estoy promoviendo una apología del matrimonio violento. Aunque me parece una lectura muy interesante, no sé en qué momento se pudiera interpretar así. Porque nadie se la está pasando bien, ni siquiera la familia que quiere cumplir el rol. Pero si creo que lo que nos toca es esa parte, seguirlo enseñando, y habrá gente que no le guste, y si no les gusta, pues hay cine para todo el mundo”.

La incomodidad estuvo presente incluso para el mismo director, que rascó en la herida del matrimonio de sus padres. “Lo primero que me incomodó en toda la investigación que hice con mis papás fue que encontré un álbum del día de la boda con fotos de la preparación y en la contraportada veo una carta escrita por mi tía donde les pone que les dejo este álbum para que lo llenen de recuerdos, esperando su gran triunfo. Y a mí me pareció terrorífico, porque ahí hay un contrato, es como cuando firmas y hay una serie de cláusulas que tienes que cumplir”, recordó. 

“No creo que todo el mundo sea capaz de cumplir todas esas metas. Entonces, creo que la incomodidad empezaba por ahí. Y lo que me fascina es que en el corto hicimos justo lo contrario. Un poco el trabajo del diseñador de producción fue resolver cómo logramos hacer sentir esa presencia invasiva desde el mundo del oropel. Creo que para cualquier persona que le gustan la ropa, los platos, tener una casa, debe ser increíble bajar un día a la sala y encontrar todo lleno de regalos, pero al mismo tiempo había una parte invasiva”, agregó. 

“Trabajamos mucho el color ahí, pues, aunque les están llegando cosas modernas, están en una casa con ocres, cafés y toda la tonalidad de los 80 y los 70, porque no se ha ido, están invadidas, y deliberadamente los vestimos a ellos de tonos pastel, hablando un poco de esa juventud de los 90 con una tibieza ideológica, una generación cómoda con no saber completar las cosas y a la que no les gusta el enfrentamiento. Para mi ahí estaba la incomodidad, el elefante en el cuarto que nadie quiere tratar, con una mujer que está casada, que debería estarla pasando bien y no, está sufriendo muchísimo igual que él”, complementó Camargo. 

Asimismo, el miembro del CCC elogió al terror por su capacidad de romper moldes. “El cine de género, específicamente el horror, tal vez es uno donde se ha experimentado y arriesgado más, justo porque no hay una expectativa hacia la crítica ni los premios, sino hacia la audiencia. El desarrollo de la puesta en cámara que han generado autores como Carpenter o Craven tiene que ver con la libertad que les permite este medio narrativo”.

En el caso de Año de Casados, hay un particular guiño al melodrama que tan presente es en la cultura mexicana. “Hay una serie de reglas, independientemente de que el subgénero sea horror familiar. Había siempre una estructura clara, y siento que luego pasa que la sustancia de algunas películas de horror, de repente la anécdota puede ser muy pobre o tiene una retórica moral, que eso también identificaba, y normalmente los cineastas aprovechamos eso”, mencionó el director y guionista.

Otro factor que entra en juego es la moralidad, pero con un toque perverso. “Hay muchos thrillers noventeros, como Atracción Fatal [Fatal Attraction, Adrian Lyne, 1987], que tienen una lógica moral, ¿no? Con una persona a quien se le regresa la moral y lo castiga. Entonces buscaba darle la vuelta a eso porque al final estamos en el 2025 y no podemos seguir castigando a los personajes porque se equivocaron moralmente. Ahora los que se presumen superiores morales, les sale al revés. Un poco fue esa la búsqueda y me siento muy feliz porque de alguna manera también a mí me da una voz y me permite seguir filmando”, expresó. 

“Me interesa mucho el género, pero también he hecho otras historias y de pronto que te tomen en serio es difícil cuando haces terror. Pero ahora me están dando un lugar, lo agradezco muchísimo y me encanta que la gente sale emocionada. Cuando la gente sale hablando de tus historias conmueve mucho. Me parece muy bonito que el melodrama y el terror se hayan juntado para tener un monstruoso hijo que es Año de Casados”, concluyó. 

 

Año de casados

Sinopsis oficial: Una joven pareja recibe una criatura como regalo de bodas ¿Lograrán cuidarla durante un año para preservar su matrimonio?

Dirección: Pablo Camargo López

Guión: Pablo Camargo López

Con: Ana Guzmán Quintero, Andrés Delgado, Mónica Dionne, Diana Becerril, María Penella y Enrique Arce Gómez.

Fotografía: Aarón Galán

Edición: Pablo Camargo López

Compañía productora: Centro de Capacitación Cinematográfica

País: México, 2025

Duración: 19 min

  

 


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