
De la mano del artista belga Hans Bryssinck, quien reside en nuestro país desde hace una década, en la 41° edición del Festival Internacional de Cine de Guadalajara se presentó Celestino, un relato el cual trabaja, a través de su atmósfera; lo surreal de la espiritualidad, el nahualismo y la identidad, todo desde la mirada de un periodista quien se siente como un intruso, reflejando en él parte algunas de las propias experiencias y sensaciones experimentadas por el realizador en México.
Desde el comienzo, Bryssinck juega con la idea del extraño en tierra extraña. Y juega con la ambigüedad al desarrollar una trama donde se alberga un misterio al cual se niega a darle una clara resolución, dejándolo a la interpretación que el espectador quiera darle. La búsqueda del enigmático Celestino Pérez por parte de un periodista extranjero de nombre Iván (Jonathan Capdevielle) lo llevará hasta una casona en el pueblo de Tianguistengo, donde viven sus tres hermanas formadas en las tradiciones del lugar. Y allí, el choque entre familiaridad y extrañeza marcará la psique del protagonista.
El filme también incluye una particular mirada al concepto del nahualismo, pero dejando de lado las versiones más comunes y desarrollando un concepto alterno: una persona quien puede ser otra al mismo tiempo, mientras el nahual en cuestión esté dentro de ella.
Ese viaje a las profundidades del alma levanta varias preguntas acerca de la identidad y la espiritualidad. Sobre quienes somos en realidad y si podemos transformarnos en otro. CineNT charló con el director de esta ópera prima, Hans Bryssinck, la cual concursó por el Premio Mezcal del festival, así como con la actriz Martha Claudia Moreno, que encarna a una de las particulares hermanas con un aire de inocencia retorcida. Los invitamos a averiguar más de los secretos detrás de Celestino en esta entrevista:


