El género estrella en las producciones de cine mexicano es el de la comedia romántica, la sencillez de su estructura, la capacidad de incluir en ella a personas conocidas y atraer así a los espectadores, le hacen un negocio casi seguro siempre, sin importar la calidad del trabajo, siempre con un público ya cautivo. Pero aún dentro de ella podemos encontrar gratas sorpresas, como lo es “Mesa de Regalos”, cinta que gracias a una atinada dirección y una genuina química de sus protagonistas, se convierte en un trabajo agradable y divertido.
Nicolás y Antonia se conocen desde la adolescencia, ahora, ambos en sus treintas, se encuentran insatisfechos por el rumbo ha tomado su vida, él sueña con desarrollar una app de citas para perros y ella desea irse a estudiar al extranjero. Para obtener dinero deciden fingir que son pareja para planear una boda falsa y estafar con el dinero de la mesa de regalos, pero en el trascurso de los días tendrán que enfrentar sus verdaderos sentimientos hacía el otro.








