La más reciente obra del director ruso Kirill Serebrennikov invita a conocer y recorrer los últimos años de una de las figuras más siniestras de la historia moderna del siglo XX. También conocido como “El Ángel de la Muerte”, Josef Mengele, doctor en medicina y antropología forense, fue uno de los responsables de decidir el destino de las personas llevadas a los campos de concentración en la Alemania nazi. Ubicado específicamente en Auschwitz, Mengele decidía en las rampas de los trenes si las personas que descendían de los vagones eran aptas para los trabajos forzosos o enviadas directo a las cámaras de gas.
Mengele, además, dedicó gran parte de su vida en aquella etapa a la “investigación” de la raza aria. Para él eran sorprendentes las “anomalías” —personas con alguna discapacidad o malformaciones congénitas, hermanas y hermanos gemelos o siameses, entre otros rasgos—, así como la genética en general, por lo que realizó experimentos indescriptibles con esta población, poniendo especial énfasis en las niñas y niños que llegaban a este lugar.
Quienes lo conocieron y quienes han investigado sus acciones afirman que nunca se vio a sí mismo como un monstruo, sino que siempre se concibió como un científico que buscaba la grandeza del régimen alemán nazi, y que, por lo tanto, dedicaba su vida a la consolidación de la supremacía aria.
Este personaje histórico no es para reír. Es quizá una de las personas más terribles de la historia moderna y sus “trabajos” representaron el sufrimiento físico y psicológico de cientos de personas. Sin olvidar, claro, su papel de juez, pues fue el responsable de enviar a su muerte a millones de judíos, población romá y sinti, personas con discapacidad, polacos y eslavos, prisioneros de guerra, comunistas y disidentes, población LGBTTTIQA+, Testigos de Jehová, entre otros.
Es por esto que la película de Serebrennikov me quedó a deber. Reconozco las habilidades estéticas del director para transmitir situaciones tan desgarradoras como los experimentos realizados a un padre y a su hijo, o bien las terribles decisiones que se tomaban al pie de los trenes; pero, por momentos, hay escenas que resultan ridículas al ver a un personaje como Mengele más cercano a la caricatura de la maldad, que al ser humano que fue.
Mengele vivió en un contexto determinado, con creencias e ideologías de la época. Como señala Hannah Arendt de manera magistral en su libro Los orígenes del totalitarismo (1951), “[el racismo] era una de las corrientes subterráneas más potentes de la cultura occidental desde mediados del siglo XIX”. Es decir, la Alemania nazi no “inventó” estas ideas, pero las materializó, les dio forma y las exponenció.
Es por todo esto que la película de Serebrennikov me resulta “chocante”: reduce uno de los episodios más oscuros de la humanidad a una caricatura maniquea donde los malos son muy malos y los buenos, muy buenos. Como si la historia y los seres humanos no fuéramos complejos; como si todo fuera tan fácil.
Este tipo de discursos hoy en día resultan peligrosos, ya que dejan de lado las complicaciones de la realidad. Es decir, si asumimos que es posible identificar algo como malvado, la solución simplista parece ser eliminarlo y ya, porque ese suceso en sí mismo encarnaba esa maldad; pero la realidad no es así. Hay una serie de claroscuros que no podemos perder de vista. Por ejemplo, ante el genocidio que ocurre hoy en día en Gaza, no se puede justificar el sufrimiento de toda una población bajo el argumento de las acciones atroces de Hamas. El genocidio perpetrado por el gobierno israelí es desproporcionado y constituye un crimen de lesa humanidad.
En fin, dejo a las y los lectores de CineNT esta reflexión y la invitación a que vean el filme para que podamos seguir con la conversación.
La desaparición de Josef Mengele
(La disparition de Josef Mengele)
Aquí puedes ver el tráiler
Sinopsis oficial: Tras la Segunda Guerra Mundial, Josef Mengele, el médico nazi de Auschwitz, escapa a Sudamérica para reconstruir su vida en la clandestinidad. A través de la mirada de su hijo, quien lo reencuentra, Mengele se enfrenta a un pasado que ya no puede ignorar. De Buenos Aires a Paraguay, pasando por Brasil, el hombre conocido como «El Ángel de la Muerte» organizará su metódica desaparición para evitar cualquier tipo de juicio.
Dirección: Kirill Serebrennikov
Guión: Kirill Serebrennikov
Basado en la novela de La disparition de Josef Mengele de Olivier Guez
Con: August Diehl, Max Bretschneider, Dana Herfurth, Friederike Becht, Mirco Kreibich, David Ruland, Annamaria Lang, Tilo Werner, Burghart Klaußner, Christoph Gawenda.
Fotografía: Vladislav Opelyants
Edición: Hansjörg Weissbrich
Música: Ilya Demutsky
Compañía Productora: Lorem Ipsum Entertainment
Distribuidor: Piano
Fecha de estreno: 20 de mayo de 2025 (Festival de Cannes); 24 de septiembre de 2026 (México)
País: Francia/Alemania/México/Uruguay (2024)
Duración: 135 min.



