Hugo Arrevillaga es quizá el mejor director de teatro que tenemos actualmente en México, no sólo se arriesga con sus propuestas, sino que su dirección de actores y la forma en la que construye su imaginario escénico siempre resultan deslumbrantes y apasionantes. Ahora con la obra "Durante la noche (antes del amanecer)" nos lleva a los caminos por los que nos tiene habituados, aunque con un detalle que para todos sus seguidores resultará fascinante, ahora al final del viaje que hacemos, encontramos la luz.
Un bebé llora. Sus padres, hastiados de que cada noche es lo mismo, comienzan a cuestionarse si tomaron la decisión correcta, lo que les lleva a recordar como iniciaron su relación, los cambios ha experimentado. La noche se torna eterna, sacando lo peor (y lo peor) de cada uno. Pero en el mundo real, la noche siempre culmina al amanecer.







