Todo empezó con la creación de YouTube, que en poco tiempo comenzó a tener gran tráfico y con ello surgieron una especie extraña llamada YouTubers y que con el paso del tiempo se volvieron algo que se les conoce como Influencers. Estos seres algo desagradables para muchos y queridos por otros se comenzaron a apoderar de muchas cosas. Salieron del internet sólo para romperle la madre al cine, desplazando a los verdaderos críticos y periodistas; a la televisión, porque no conforme con ello ya hasta hacen comerciales, porque la gente de mercadotecnia piensa que jala audiencia “joven”. Y finalmente comenzaron a destruir la música.
¿La música?...Si, ¿pero cómo?


En esta ocasión les quiero hablar sobre una banda por muchos conocida y odiada por otros…Ellos son Zoé y desde hace casi 20 años han hecho música que ha cautivado a sus fans, pero también se caracterizaron en sus inicios por ser una agrupación que no siguió modas, sino que creó un sonido que no había en ese entonces en México y que ahora ya algunas las quisieran emular.
Desde muy temprano miles de fanáticos metaleros se dieron cita en la curva 4 del Autódromo de los Hermanos Rodríguez para presenciar una nueva edición más del Hell and Heaven, quienes en voz de sus organizadores, se ha logrado posicionar como de los mejores festivales de metal en México y Latinoamérica.
Son escasos los días que faltan para la edición 2016 del Hell and Heaven y entre las más de 40 bandas se encuentras algunas de México, Estados Unidos, Europa y la parte de Centro y Sudamérica; y es precisamente en esta última región donde habita una agrupación colombiana llamada KOYI K UTHO.
Fue hace unos dos años cuando en un festival llamado Dealer Fest, celebrado en el famoso Ex Balneario de Pantitlán, donde algunos ayeres se realizaran épicos conciertos como el The Ramones en 1992 y años después lo transformaron en una inmensa pista de baile con fiestas sonideras donde La Changa, Sonorámico, Sonido Pancho hicieran de las suyas con ritmos tropicales.