Críticas
Hitchcock, ni el rodaje de Psicosis, ni el retrato de un director
Alfred Hitchcok es el amo del suspenso, el genio que nos trajo cintas que se han grabado en el consciente colectivo de todos aquellos que amamos el cine. Su personalidad es tan fascinante como lo son sus películas y su forma de filmar ha quedado como una de las más eficientes y geniales de la historia. Al darse a conocer que el libro Alfred Hitchcock and the Making of Psycho de Stephen Rebello sería llevado al cine más de uno saltamos de emoción al pensar que veríamos una cinta que retrataría fielmente lo que había pasado en el rodaje de una de las películas más importantes de la historia del cine, pero en pantalla todo se queda corto y, peor aún, demasiado dramatizado para ser tomado en serio.
Hitchcock arranca con un excelente prólogo que nos invita a no tomarnos en serio lo que veremos, que lo entendamos como una cinta que busca entretener y retratar de alguna forma lo que pasaba tras el rodaje de Psicosis. Lo que echa a perder la diversión es el inventar circunstacias que no ocurrieron tan sólo para crear una tensión dramática que se siente forzada y sin sentido, me refiero específicamente a la relación entre Alma Reville, esposa de Alfred, y Whitfield Cook guionista de diversas cintas del director.
El Ejecutor, Stallone se mantiene en forma, vieja y efectiva fórmula
Sylvester Stallone parece haber retomado un segundo aire (¿o será cuarto o quinto?) en su carrera. Después del estreno de Los Indestructibles no sólo revivió el viejo género de acción con pura testosterona, sin contemplaciones políticamente correctas y con la sola intención de presentar acción sin parar en pantalla a la par que se sueltan un par de viejos chistes que, milagrosamente, siguen funcionando. Y así pasa con El Ejecutor (Bullet to the Head).
En esta ocasión Stallone es dirigido por un viejo maestro de la acción, el siempre interesante Walter Hill, quien nos ha traído cintas ya clásicas como Los Guerreros (The Warriors 1979), 48 Hrs (1982) y quien también produjera en su momento Alien (Ridley Scott 1979). Y la combinación es sin lugar a dudas una cinta que nos recuerda el cine ochentero de acción, con su dosis de violencia actual y, sobre todo, mucha diversión.
Tadeo, el explorador perdido; El Dorado e Indiana Jones sin chiste
Tadeo, el explorador perdido sufre de lo mismo que se presume en el título, resulta un guión perdido en referencias a diversas películas dando como resultado una trama ya vista que ha sido mejor presentada en otras películas infantiles y para adultos.
La obsesión por tesoros perdidos ha sido tema de muchas películas, libros y delirios de conquistadores ficcionados y reales. En Tadeo volvemos al mítico lugar donde el Imperio Inca escondió sus riquezas de los conquistadores y que desde entonces se ha buscado por muchos en la realidad y en la ficción. Una vez más se nos presenta este lugar mítico como la obsesión y fuente de la avaricia y maldad de muchos, añadiendo en esta ocasión, la búsqueda de la inmortalidad.
El sueño de Iván, truncos caminos al fútbol
El sueño de Iván es enamorar a su vecina. El sueño de Iván es ser parte de la selección infantil que se enfrentará al combinado de estrellas en juego benéfico. El sueño de Iván es marcar un gol. El sueño de Iván es ser alguien importante. El sueño de Iván es una película para niños que busca impulsarlos a cumplir sus sueños. El sueño de Iván es una pesadilla para el espectador.
El sueño de Iván es una coproducción de España, México, Colombia, protagonizada por los niños Óscar Casas, Carla Campra y Fergus Riordan, los cuales son acompañados por Demián Bichir, Ana Claudia Talancón y Antonio Resines. La cinta tardo casi dos años en llegar a salas mexicanas y al verla en pantalla uno entiende el por qué. La película es un cúmulo de situaciones sin sentido, sin conflicto y, al final de cuentas, sin interés.
Mamá, los clichés no hacen un buen cine de terror
En los últimos años el cine de terror ha experimentado un estallido que lo ha llevado a estar presente en las carteleras prácticamente todo el tiempo. Lamentablemente la mayor parte de las cintas sólo podrían espantar a unos bebes recién nacidos o aburrir hasta a una pareja de ancianos. Es por eso que se esperaba con grandes expectativas la cinta Mamá (Mama) del argentino Andres Muschietti, producida por Guillermo del Toro y basada en un cortometraje del primero que lograba crear una buena atmósfera. Tristemente, la cinta sólo es una colección de clichés que echan a perder los buenos momentos que logra crear.
Un padre de familia mata a su esposa y se lleva a sus dos hijas al bosque, al intentar matarlas en una cabaña un ente que habita en ella se lo impide. Cinco años después son encontradas y puestas a custodia de su tío, pero la criatura las cuido no está dispuesta a dejarles ir tan fácilmente.










