DC ha batallado mucho para encontrar su voz en el mundo cinematográfico en esta pasada década, primero para alejarse de lo que la competencia estaba realizando le apostaron a un universo “más oscuro” lo que en las películas se traducía en pantallas donde lo que abundaba era la plasta negra que impedía ver lo que ocurría en pantalla, lo que sumado a tramas pseudointelectualoides hacía sus películas un torturante pasaje para el espectador común, no así para los snobs que se sienten únicos y diferentes. Ahora, si bien muchos pedíamos que acabara la pedantería y aires de pretensión de Zack Snyder en ese universo, jamás pedimos que se cayera tan bajo, como ahora sucede con “Blue Beetle”, la cinta del superhéroe latino de la marca.
Jaime Reyes regresa a casa tras acabar sus estudios universitarios, encontrando a su familia al borde de la quiebra. Por casualidad conoce a Jenny Kord, quien se opone a los deseos de su tía de seguir consolidando la empresa familiar en un creador de armas indestructibles. Cuando ella le entrega un escarabajo milenario para que lo oculto, no sabe que éste se fusionará con su organismo, creando un poderosos superhéroe.




La esencia del blockbuster es el de llevar a los adolescentes a las salas de cine para que se atiborren de palomitas mientras disfrutan películas que muchas veces brillan por su absoluta incoherencia mientras pasan un gran momento rodeados de sus amigos, de su pareja, de desconocidos. “Megalodón 2: El Gran Abismo” (Meg 2: The Trench) es la definición perfecta de ello, así que si eres de los que les gusta pecar de exquisitos, húyele, no te amargues el día y, lo más importante, no le arruines la tarde a alguien más.









