Críticas
No te olvidaré, otro drama lleno de melcocha olvidable
La adaptación de novelas al cine no solo es algo muy cotidiano, sino incluso, a lo largo de la historia del séptimo arte; han existido escritores cuya obra ha dejado profunda huella, como Stephen King y sus relatos dramáticos y de terror, Dan Brown con su arte y conspiraciones… pero también están aquellos románticos empedernidos que han creado narraciones cuyo fin es sacarle las lágrimas a sus lectores. Y a veces, al pasar a la pantalla grande, terminan siendo melodramas, llenos de melcocha en exceso y bastante olvidables.
Tal es el caso de Nicholas Sparks a través de películas como Querido John (Hallstrom, 2010), Diario de una pasión (Cassavetes, 2004) o El viaje más largo (Mandoki, 2015). Y ahora, la autora de moda de los corazones rotos y los dramas de telenovela es Colleen Hoover quien, con No te olvidaré, suma otro título a su colección de adaptaciones que, a pesar de su ya probada fórmula lacrimógena, no resulta tan mala.
El guardián: último refugio. Entretenimiento de fórmula genérica
A principios de febrero, en la cartelera se pudo ver el filme de drama y aventuras postapocalípticas El día del fin del mundo: Migración (Greenland 2: Migration), dirigido por el cineasta estadounidense Ric Roman Waugh. Ahora, este último regresa a pantallas nacionales con otro trabajo, donde el estelar es nada menos que el actor británico Jason Statham.
En El guardián: último refugio (o Shelter en su título original), Statham encarna a Mason, un callado y solitario hombre quien funge como guardafaros en una remota isla escocesa, donde vive únicamente acompañado por un perro al cual ni siquiera se ha molestado en ponerle nombre. Las únicas visitas que recibe son las de un conocido suyo y de Jessie (Bodhi Rae Breathnach) sobrina de este último, quienes le llevan víveres ocasionalmente.
Rebeladas: De "festivales domésticos" a la toma de la cámara
Un pequeño grupo de mujeres llega al extinto Departamento del Distrito Federal a solicitar un permiso para realizar una serie de eventos en la vía pública. Son atendidas por un señor entrado en años, quien les hace preguntas de rutina sobre sus actividades para terminar otorgándoles el permiso, convencido de que solo van a hacer un "festival doméstico".
Pobre hombre; nunca se imaginó que estaba firmando la autorización para que alrededor de 20 mujeres salieran por primera vez a las calles a exigir aborto seguro para todas.
Hoppers: Operación Castor, una adorable fábula con lo mejor de Pixar
A cuatro décadas de su fundación oficial y después de 30 años de su primera producción la cual nos enseñó que los juguetes pueden ir al infinito y más allá con Toy Story (Lasseter, 1995), los estudios Pixar sin duda han dejado huella en el universo de la animación. Con 23 Premios de la Academia y 10 Globos de Oro acumulados durante ese tiempo, en tiempos recientes el estudio parecía haber perdido el buen ritmo y la originalidad, ya fuese por la sequelitis aguda de Hollywood o por la falta de fuerza en sus nuevos relatos con algunos chispazos espontáneos.
Ahora, parece haber recuperado el rumbo gracias a una peculiar comedia con mucho corazón y un mensaje ambientalista concibiendo una fábula moderna llamada Hoppers: Operación Castor (Hoppers, Estados Unidos, 2026), donde Daniel Chong, el director de la serie de Cartoon Network, Los Escandalosos (We Bare Bears), demuestra que lo suyo son los animales esponjaditos y el buen sentido del humor.
Aún es de noche en Caracas, una lucha que se convirtió en anécdota
A veces el cine funciona como un testigo de la historia, como captor de la memoria de hechos históricos, de momentos, de instantes e incluso de esos relatos que cada uno vive de diferente forma. Tal es el caso de la cinta dirigida por Marité Ugas y Mariana Rondón, Aún es de noche en Caracas (México-Venezuela, 2025).
Basada en la novela La Hija de la Española de Karina Sainz Borgo, la narración sigue a Adelaida (Natalia Reyes), una joven quien vuelve a su querido Caracas a enterrar a su madre, la cual coincide con uno de los momentos más duros de su país: las protestas venezolanas del 2017, un hecho marcado por la represión estatal, la censura y una violencia que dejó varios muertos. Todo ello derivado de una dura crisis institucional a raíz de la desaparición de los poderes políticos, dejando todo a disposición directa del presidente nacional.










