Críticas
Los mejores y peores filmes nacionales del 2025 acorde a la crítica especializada
Por: Aurora Cuevas / Francisco Javier Quintanar Polanco
Ahora toca el turno de conocer la selección de nuestros periodistas y críticos invitados en lo tocante al cine nacional. Como la lista denota, fue un año que trajo tanto obras muy poderosas y relevantes, como también algunas abominaciones. Aquí encontrarán vítores, reprobaciones, halagos, y uno que otro reclamo.
Bob Esponja: En Busca de los Pantalones Cuadrados, una nostálgica y sencilla aventura para un icónico personaje
Después de haber debutado en el año 1999, no cabe duda de que Bob Esponja se ha colocado como un referente de la cultura pop para toda una generación. Muy querido por muchos por su inocencia y peculiar risa, odiado por otros que lo consideran un personaje que raya en la estupidez exacerbada de lo que un cartoon puede permitir, el legado de Esponja, creado por el educador y animador de ciencias marinas Stephen Hillenburg (quien tristemente falleció en el 2018) continúa creciendo y nuevamente, posterior a un par de proyectos que tropezaron bastante, llega a la pantalla grande con una nueva aventura donde la piña debajo del mar queda muy atrás.
Los mejores y peores filmes internacionales del 2025 acorde a la crítica especializada
Recopilación: Aurora Cuevas Trejo / Francisco Javier Quintanar Polanco
El 2025 se ha ido. Así que es momento de conocer las películas más memorables (y algunas de las más olvidables) que nos dejó, en opinión de investigadores, periodistas y críticos especializados.
Y empezamos con los mejores filmes internacionales...
Fumar provoca tos. Humor con vibra stoner
¿Se imaginan un equipo de superhéroes al estilo de los Power Rangers, pero que vencen a sus malosos rivales produciéndoles un cáncer explosivo? Quentin Dupieux sí lo hizo.
Conozcan a Benceno (Gilles Lellouche), Metanol (Vincent Lacoste), Nicotina (Anaïs Demoustier), Mercurio (Jean-Pascal Zadi) y Amoníaco (Oulaya Amamra). Ellos forman los Tabaco Rangers, quinteto protagónico de Fumar provoca tos (Fumer fait tousser, Francia, 2022), largometraje del prolífico cineasta parisiense antes mencionado. En él, estos paladines protegen el mundo de diversos monstruos quienes lo amenazan, combinando los poderes los cuales le dan nombre a cada uno -emanados del cigarro-, produciendo una descarga cancerígena tan letal, que literalmente hace volar en mil pedazos a las criaturas.
Durante su última misión, su jefe y mentor Didier (una versión repulsiva y babeante del Maestro Splinter de las Tortugas Ninja, con la voz del actor Alain Chabat) se percata que el grupo está pasando por mucho estrés y fricciones las cuales los debilitan, y les ordena irse a un retiro en un peculiar y apartado resort, con el fin de restablecer el equilibrio y la unión del equipo. Durante su estancia allí, nadan, exploran los alrededores, se topan con la vida silvestre local y para pasar el tiempo se cuentan (u otros personajes les cuentan) historias disparatadas. Pero mientras intentan relajarse y recuperarse, el villano Reptilio (Benoît Poelvoorde) pone en marcha un plan maléfico para destruir la Tierra.
Un final diferente. La simulación como respuesta al duelo

En la realidad planteada por el segundo largometraje para la pantalla del realizador italiano Piero Messina (The Wait), no solo es posible recuperar y conservar los recuerdos de una persona fallecida, sino además (si algún familiar cercano así lo desea), dichos recuerdos se pueden implantar temporalmente en la mente y cuerpo de otro individuo, y hacer una simulación para hacer creer al “retornado” que sigue con vida. El objetivo de esta acción que se puede ver como inmoral y cruel obedece a una razón de trasfondo compasivo: ayudar a aquellos cuya pérdida de un ser amado es demasiado insoportable, y necesitan algo que no solo les permita sobrellevarla, sino también sobreponerse gradualmente a ella e incluso les conceda algún tipo de cierre.










