Críticas
“Sobre las Olas” un retrato de la ambición
¿Hasta dónde somos capaces de llegar por ambición, por cumplir nuestros ideales, por nuestros sueños aunque estos terminen siendo pesadillas? Tal parece la respuesta busca encontrar el director Horacio Alcalá en su largometraje “Sobre las Olas” donde seremos testigos de dos historias que se entrelazan en un mítico lugar donde todo puede pasar.
En la isla de Magdala, las voces de la tierra resuenan con las emociones de sus habitantes. Gloria Zamora, consumida por una ambición desmedida, emprende una transformación peligrosa que arrastra a su familia y comunidad hacia un destino inevitable. Paralelamente, Rocío Aldama, una actriz que busca encarnar a Sara Montiel, llega a la isla y queda atrapada en su atmósfera única, donde la música y las voces confunden los límites entre lo real y lo irreal. Dos mujeres, dos destinos entrelazados por las historias de Magdala, donde las voces del entorno guían sus pasos hacia un clímax de locura, revelando pecados, mentiras y deseos ocultos que incendiarán la escena.
“Un Mundo Para Mi” buscando una nueva realidad
El cine LGBTIQ+suele concentrarse sólo en algunas de la letras conforman sus siglas por lo que se agradece cuando se exploran otros aspectos de ellas, como es el caso de la cinta “Un Mundo Para Mi/Newborn” de Alejandro Zuno, la cual lleva el debate sobre la situación atraviesan aquellas personas con intersexualidad, es decir, las que presentan características sexuales (como genitales, órganos reproductivos, cromosomas o niveles hormonales) que no encajan completamente en las categorías típicas de "masculino" o "femenino".
Una pareja descubre su bebé ha nacido con intersexualidad, enfrentándose a la difícil decisión de seguir las recomendaciones médicas de reasignar sexo o esperar a que éste crezca y elija por su cuenta. El debate mostrará las diferentes posturas que la sociedad mantiene sobre el tema y lo difícil es para ellos el decidir cual es la “decisión correcta”.
“Leonora” un retrato de una artista surrealista
Los biopics son siempre el pretexto perfecto para explorar la vida de alguna celebridad y, con ella, traer a la mesa una reflexión sobre su trabajo, sobre su obra, a la par que conocemos más de cerca sus relaciones personales y cómo estas afectaron su trabajo, no siendo siempre perfectas pero que cuando logran tocar la fibra emocional del espectador, dejan una buena huella, tal es el caso de “Leonora” (Leonora in the Morning Light) que ahonda en la pintora Leonora Carrington.
Xilitla, 1946. Leonora Carrington entra al jardín surrealista construido por Edward James, iniciando un viaje entre la realidad y el delirio que nos llevará desde su infancia en Inglaterra hasta el México de mitad del s. XX. Basado en la novela de Elena Poniatowska, Leonora es el retrato de una mujer que desde su juventud mostró una ferviente rebeldía y resiliencia a través de sus actos y su pintura, convirtiéndose en una de las artistas surrealistas más importantes en la historia del arte, tanto en México como fuera de sus fronteras.
“Los Inocentes” la lucha por definir la identidad
El llamado coming age por lo regular adopta el camino de llevar a sus protagonistas por un camino doloroso que culmina cuando logran comprender el proceso de madurar y avanzar en la vida, dando una lección moral y de positivismo en el camino, por lo que llama la atención cuando la cinta opta por un sendero diferente y lleva a sus protagonistas a lugares desolados y llenos de dudas sobre lo que viene, tal y como pasa con la cinta “Los Inocentes” de Germán Tejada.
Cara de Ángel es un adolescente sensible que busca definir su identidad y entender qué es ser un hombre en un contexto de masculinidad hostil. Para pertenecer a la jauría del barrio y demostrar su hombría se une a un robo que la pandilla planea. Su pulsión sexual lo lleva a explorar el vínculo con Gabriela, una chica del barrio de la que cree estar enamorado, y Jhonny, el cantante de una banda de punk a quien admira. Sus decisiones hormonales lo enfrentan a la traición y marcan el fin de su inocencia.
“Ceremonia” liberándonos de la presión
Las Opera Prima pueden ser titubeantes ya que sus realizadores buscan ir a tientas con sus ideas, sobre todo cuando estas son demasiado complejas, lo que les hace avanzar con pasos lentos pero seguros, por lo que sorprende cuando llega un trabajo como “Ceremonia”, obra del director de Guadalajara Dan Chavez, quien nos entrega un trabajo maduro y de mano firme.
La directora de orquesta María Valenzuela se encuentra en un momento crítico de su carrera, vive el día a día con el hastío de una vida monótona en la que ya nada le emociona, donde participar en un concurso internacional parece ser la única opción para dejar atrás un pasado sin el brillo ella pensaba. La llegada de un joven conductor le hará confrontar sus temores y una sociedad que parece desear hacerla a un lado.










